El compositor y baterista de Congreso habla sobre la orquestación que hizo para Víctor Jara, un canto libre, el concierto que la Orquesta y el Coro Sinfónico Usach ofrecen este miércoles 1 de abril en el Teatro Aula Magna.

Sergio “Tilo” González. Foto: Francisca Razeto.
Sergio “Tilo” González (1952), baterista de Congreso por casi seis décadas y principal compositor del grupo, renovará esta semana dos lazos artísticos: con la Orquesta Usach y, sobre todo, con el legado de Víctor Jara.
Son lazos recientes, si se comparan con esa incombustible sociedad que ha sido Congreso, pero no necesariamente nuevos. Por una parte, el músico nacido en Quilpué volverá a trabajar con una orquesta con la que colaboró por primera vez en 2018 y que luego ha interpretado su música en varias ocasiones. El mayor testimonio de ese vínculo es Músicas retocadas (Aula Records, 2025), un disco que incluye composiciones como “Viaje por la cresta del mundo” y “Pájaros de arcilla”.
Sin embargo, la principal conexión que profundizará es con Víctor Jara, a quien conoció ocasionalmente a inicios de los ‘70, pero ha homenajeado cada cierto tiempo. Primero con Congreso, que participó en el compilado Tributo a Víctor Jara (1998) y retomó su versión de “Angelita Huenuman” en La loca sin zapatos (2001). Luego con Víctor Jara, un canto libre (2023), una serie de cinco canciones orquestadas por él y estrenadas por la Orquesta y Coro Sinfónico Usach, en dos funciones con el Teatro Aula Magna Usach repleto.
Tres años después, como si fuera un libro, el mismo título vuelve revisado y aumentado: Víctor Jara, un canto libre ahora incluye diez canciones orquestadas por “Tilo” González, entre las cuales hay cinco versiones que tendrán su estreno absoluto: “Herminda de La Victoria”, “Lo único que tengo”, “El aparecido”, “En el río Mapocho” y “Luchín”.
Todas serán interpretadas por la Orquesta y el Coro Sinfónico Usach, junto a los solistas Catalina Plaza (Catalina y Las Bordonas de Oro) y Diego Huberman (El Árbol de Diego) y el Coro Mawünko, dirigido por Cecilia Barrientos y formado por 30 niños y niñas. Conducido por Francisco Núñez Palacios, el concierto se realizará este miércoles 1 de abril (19:30 horas, entradas gratuitas en Portaltickets) en el Teatro Aula Magna y será transmitido en vivo por YouTube y por Radio Usach, a través de sus señales 94.5 FM y 50.2 en TV digital.
“Estas son canciones de Víctor Jara, está basado en sus canciones”, advierte “Tilo” González de entrada, estableciendo de inmediato su rol: prefiere no hablar de una “obra” propiamente tal, porque el autor no es él.
Aun así, se explaya en su trabajo a partir de las composiciones originales: “Traté de no apartarme mucho de lo popular. Los arreglos no utilizan muchas técnicas europeas, sino que juegan un poquito con los colores de las maderas y la cuerda y también hay elementos de percusión que generalmente no están presentes en una orquesta. Acá, la orquestación está pensada no como la guitarra de las canciones originales, sino que hay introducciones nuevas y algunos interludios. Es como una orquesta latinoamericana, no con ese palo de europeísmo. Esto no es Wagner”, se ríe.
¿Cómo elegiste las canciones que se incorporan esta vez?
El repertorio tiene algunas novedades, porque no son las más típicas que hemos escuchado en otros arreglos u otras agrupaciones. Por ejemplo, está “Herminda de la Victoria”, que es hermosísima, o “En el río Mapocho”. Por supuesto, también están las emblemáticas, como “Luchín” y “Te recuerdo Amanda”, pero ojalá que el concierto tenga esa virtud de mostrar otro tipo de canciones no tan populares de Víctor. Eso fue a conciencia: rescatar cosas que no están en la oreja de todos.
¿Hubo otros criterios también? Por ejemplo, ¿canciones que funcionan mejor con una orquesta o que te llamaban la atención por sus letras?
Elegí canciones… quizás sensibles, ¿no? “Herminda de la Victoria” es tremenda, un verso maravilloso, y traté de respetar su atmósfera. “En el río Mapocho” es lo mismo, habla de la gente que vive bajo el río, lo mal y lo bien que lo pasan, porque también tiene esa parte de comunidad entre ellos, sin dejar de ser un tremendo desastre que tengamos gente viviendo en el Mapocho. Este arreglo tiene ambas cosas, el dramatismo y esta parte media divertida, que es algo que va apareciendo desde el texto. Para “Luchín” se utilizó un coro de niños y es muy distinta a la versión original, pero son riesgos que uno corre. Me parece bien, porque sería bastante poco creativo si copio todo lo de Víctor. Para eso, mejor no hacerlo.
De las cinco canciones que se incorporan esta vez, cuatro son del disco La población (1972). No es casualidad, ¿cierto?
Es que ese disco es un testimonio fiel de la época y de los trabajos que hacía Víctor Jara, de ir a cantar a poblaciones, de estar con la gente. Me pareció necesario volver a poner eso en relieve. Qué falta nos hace eso, ¿no? Un poco de solidaridad entre nosotros.
La única que no es de ese disco es “El aparecido”, que también es muy emblemática. ¿Por qué quisiste incorporar esa?
Bueno, porque tiene una historia, hay una consecuencia con lo que él pensaba y lo que era. Es una hermosa canción y tiene un domicilio bien definido. O sea, para quién fue escrita.
¿Tú escogiste el orden de las canciones?
Me pidieron que lo sugiriera y me pareció bonito partir introduciendo a la gente en la sensibilidad de Víctor. Por eso están las dos primeras canciones que tienen menos potencia, por llamarlo así, en su orquestación. Son mucho más frágiles. Entonces vamos a meternos de a poco en su mundo. No estoy por el aplauso fácil para canciones muy conocidas o con mucha fuerza, con la orquesta grande, etc. No, esto parte tranquilo, con dos canciones que también revelan muy bien el momento en que las escribió.
Y termina con “Canto libre”, que tampoco es de esas canciones tan interpretadas…
Sí, pero ahí está toda la parrilla, pues. Está todo el coro cantando, la orquesta con más brillo. Yo lo veo como si fuese una manifestación callejera, es lo que se trató de llevar a esa canción.
Víctor Jara, un canto libre se hizo por primera vez en 2023, cuando se conmemoraron 50 años del homicidio de Víctor Jara y el golpe de Estado, y ahora se va a tocar en un contexto muy distinto. ¿Has reflexionado sobre esto, cómo se va a relacionar esta música con el clima actual?
No sé, no lo tengo tan claro, pero es escuchar a Víctor de nuevo: varias canciones juntas con sus textos, sus melodías y lo que dicen realmente, lo que él reflejaba en otras épocas. Es lo que te comenté, que hoy nos hace falta volver a esa mirada de Víctor, desde lo frágil hasta lo contestatario, por decirlo de alguna manera. Me parece que la gente estará súper abierta a recibirlo.
Este también es un momento con una carga política importante…
Claro, pero yo me imagino y espero que Víctor esté abierto a todo el mundo. O sea, cada uno sabe cómo reconocer en él su creatividad, su calidad artística, y no solo ponerlo en un contexto político.

Rodrigo Alarcón López / Pablo Gutiérrez Verdi – 31/03/2026